Empaste dental: qué es una obturación y cuándo se necesita

Odontóloga colocando un empaste de composite en una muela durante una sesión de odontología conservadora

El empaste es el tratamiento más común de cualquier clínica dental, y también uno de los peor explicados. La mayoría de la gente sabe que sirve para tapar una caries, pero pocas veces le cuentan qué material le han puesto, por qué ese y no otro, o qué diferencia hay entre un empaste y una reconstrucción.

Vamos con ello, sin tecnicismos innecesarios.

Qué es un empaste dental

Empaste y obturación son la misma cosa. El primer término es el de la calle, el segundo el que usamos en la clínica. Consiste en retirar el tejido dental dañado por la caries y rellenar el hueco resultante con un material que devuelva al diente su forma y su función.

El objetivo no es solo tapar. Es sellar la cavidad para que las bacterias no vuelvan a entrar, reconstruir la anatomía para que el diente muerda como debe contra el de arriba, y restablecer el punto de contacto con los dientes vecinos para que no se acumule comida entre ellos.

Cuándo hace falta uno

La indicación más habitual es una caries que ya ha formado cavidad. También se recurre al empaste para reparar una fractura pequeña del borde de un diente, para sustituir una obturación antigua que se ha filtrado o se ha fracturado, y para cubrir zonas de desgaste en el cuello del diente que producen sensibilidad.

Lo que no soluciona un empaste es una destrucción amplia. Cuando queda poca estructura sana, el material no tiene dónde apoyarse y termina cediendo bajo la presión de la masticación. Ahí la solución pasa por una reconstrucción mayor, una incrustación o una corona, según lo que quede de diente.

Con qué materiales se hace

Hoy el material más utilizado es el composite, una resina del color del diente que se adhiere a la estructura dental y se endurece con luz. Permite trabajar de forma conservadora, retirando solo el tejido enfermo, y el resultado pasa desapercibido.

Las amalgamas de plata, las clásicas obturaciones metálicas, prácticamente no se colocan ya. Muchos pacientes adultos las llevan de hace décadas y preguntan si hay que cambiarlas. La respuesta habitual es que una amalgama en buen estado, sin filtración ni fractura, no necesita sustituirse solo por motivos estéticos, aunque se valora caso por caso.

En cavidades grandes también se emplean incrustaciones, piezas fabricadas fuera de la boca y cementadas después, que aportan más resistencia que un relleno directo. Para eso trabajamos con flujo digital, tomando el registro con escáner intraoral en lugar de con pastas de impresión.

Cómo es la sesión

Un empaste se resuelve normalmente en una visita. Se aplica anestesia local en la zona, se retira el tejido cariado, se aísla el diente para que quede completamente seco, se aplica el adhesivo y se van colocando capas de material que se endurecen con luz. Al final se comprueba la mordida y se pule.

Es habitual notar sensibilidad al frío durante unos días después. Suele ir bajando por sí sola. Si al morder notas que ese punto contacta antes que el resto, conviene volver para ajustarlo: un empaste alto provoca molestias que no se pasan solas.

Cuánto dura un empaste

No hay una cifra única, porque depende de varios factores: el tamaño de la restauración, dónde está colocada, la fuerza con la que muerdes y la higiene diaria. Una obturación pequeña en un diente con poca carga aguanta mucho más que una grande en una muela de alguien que aprieta por la noche.

Precisamente el bruxismo es uno de los principales enemigos de cualquier restauración. Si aprietas o rechinas los dientes mientras duermes, las fuerzas que soporta el material se multiplican y las fracturas aparecen antes. En esos casos, el abordaje desde bruxismo y ATM con una férula de descarga protege también el trabajo que ya tienes hecho.

Qué pasa si se deja pasar el tiempo

Una caries no se detiene sola. Lo que hoy necesita un empaste, dentro de unos meses puede necesitar una endodoncia, porque la lesión ha llegado al nervio, y una corona para proteger el diente ya tratado. Si la destrucción avanza más, el diente puede dejar de ser recuperable y entrar en juego la extracción y la reposición posterior con implantes dentales.

Esa escalada es evitable casi siempre, y lo que la evita son las revisiones. Una caries detectada en radiografía antes de dar síntomas se resuelve en una sesión sencilla.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre un empaste y una reconstrucción?

Es una cuestión de cantidad de diente perdido. El empaste rellena una cavidad concreta dentro de una estructura que sigue siendo sólida. La reconstrucción rehace buena parte de la anatomía del diente cuando queda poco tejido sano, y requiere más material, más tiempo y a veces anclajes adicionales.

¿Duele hacerse un empaste?

El tratamiento se realiza con anestesia local. Lo habitual es notar la presión y el ruido del instrumental, no dolor. Después puede quedar sensibilidad al frío durante unos días, que varía según la profundidad de la cavidad.

¿Se puede comer después de un empaste?

Con composite, el material queda endurecido al terminar la sesión, así que no hay que esperar por el material. Lo que conviene esperar es a que pase el efecto de la anestesia, para evitar morderse el labio o la mejilla sin notarlo.

¿Por qué me duele el diente semanas después del empaste?

Puede ser que la restauración quede ligeramente alta y reciba más carga, que la caries estuviera más cerca del nervio de lo que parecía, o que exista una fisura en el diente. Son causas distintas y conviene revisarlo en consulta en lugar de esperar.

¿Hay que cambiar los empastes antiguos?

Solo si hay un motivo: filtración en los bordes, fractura del material, caries nueva alrededor o una restauración que ha perdido el punto de contacto con el diente vecino. Un empaste antiguo en buen estado se controla en las revisiones y se deja donde está.

¿Se nota el empaste al sonreír?

El composite se selecciona por tono para integrarse con el color de tu diente, de modo que en condiciones normales no resulta visible. Con los años los materiales pueden pigmentarse ligeramente, sobre todo en zonas expuestas al café o al tabaco, y eso se valora en las revisiones.

Si hace tiempo que no te revisan

La mayoría de las caries que tratamos no dolían cuando se detectaron. Si llevas más de un año sin revisión o has notado que algo te molesta al comer, pide cita desde el formulario de contacto y lo valoramos en la clínica.