Cirugía guiada de implantes dentales: qué es y cómo se planifica

Planificación por ordenador de una cirugía guiada de implantes dentales en la clínica de la Dra. Diana Gómez, San Fernando de Henares

Cuando alguien viene a la consulta a preguntar por implantes dentales, la duda casi siempre es la misma: cómo sabe el dentista dónde va exactamente el implante. Durante muchos años la respuesta era la experiencia del profesional y una radiografía plana. Hoy existe otra vía, la cirugía guiada por ordenador, que permite decidir la posición del implante en una pantalla antes de entrar en la boca del paciente.

En este artículo explicamos qué es la cirugía guiada, cómo se planifica paso a paso, cuánto suele durar la recuperación y en qué casos tiene sentido plantearla. Es información general para entender el procedimiento, no una indicación de tratamiento.

Qué es la cirugía guiada de implantes

La cirugía guiada consiste en planificar la colocación de un implante dental en un modelo digital de la boca del paciente y trasladar después esa planificación a la intervención real mediante una guía física, llamada férula quirúrgica.

Esa férula se fabrica a medida para cada paciente y se apoya sobre los dientes o sobre la encía. Lleva unos casquillos metálicos que marcan el punto exacto, la inclinación y la profundidad a la que debe entrar cada implante. El profesional trabaja a través de esos casquillos, así que la posición que se decidió en el ordenador es la que se ejecuta en la boca.

La diferencia con la técnica convencional está en el momento en que se toman las decisiones. En la cirugía guiada, la posición del implante queda definida antes de empezar, con el hueso del paciente medido en tres dimensiones. Eso permite estudiar con calma la relación del implante con estructuras que conviene respetar, como el nervio dentario inferior o el seno maxilar.

Cómo se planifica, paso a paso

El TAC dental y el escaneado de la boca

Todo parte de dos registros. El primero es un TAC dental, también llamado CBCT, que es una radiografía en tres dimensiones del maxilar o de la mandíbula. A diferencia de una radiografía panorámica, el TAC deja ver el grosor del hueso, su altura real y su calidad en cada punto concreto.

El segundo registro es un escaneado de la boca. Puede hacerse con un escáner intraoral, que es una cámara pequeña que se pasa por los dientes, o a partir de un molde tradicional que luego se digitaliza. De ahí sale la forma exacta de los dientes, de la encía y de la mordida. Puedes ver el equipamiento que se emplea para estos registros en la página de tecnología y equipos de radiodiagnóstico.

La planificación en el ordenador

Los dos archivos se superponen en un programa de planificación. El resultado es un modelo del paciente donde se ve a la vez el hueso por dentro y los dientes por fuera, algo que ninguna de las dos pruebas ofrece por separado.

Sobre ese modelo se decide dónde irá cada implante. Y la decisión no se toma solo mirando dónde hay hueso disponible, sino también dónde tiene que quedar el diente definitivo para que la mordida funcione y el resultado se vea natural. Este planteamiento, que en odontología se conoce como planificar desde la prótesis hacia atrás, es parte del flujo digital de la clínica.

En esta fase también se comprueba si hay hueso suficiente. Cuando no lo hay, la planificación permite ver de antemano si hace falta un injerto o si el implante puede colocarse buscando otra zona con más volumen óseo. Saberlo antes de la cirugía evita sorpresas en mitad de la intervención.

La fabricación de la férula quirúrgica

Con la planificación cerrada se fabrica la férula, normalmente mediante impresión 3D. Es una pieza de resina que encaja de una única manera en la boca del paciente, con una estabilidad que se comprueba antes de empezar.

Entre la toma de registros y la cirugía suelen pasar unos días, el tiempo que lleva planificar y fabricar la guía. Ese plazo varía según el caso y según el número de implantes.

El día de la intervención

La cirugía se realiza con anestesia local, igual que la colocación convencional de implantes. Se coloca la férula, se comprueba que asienta bien y se preparan los lechos de los implantes a través de los casquillos.

En muchos casos la técnica permite trabajar sin levantar la encía, lo que se llama cirugía sin colgajo. Al no tener que despegar el tejido, la herida es menor y el postoperatorio suele ser más llevadero. No siempre es posible: depende de la cantidad de encía disponible y de lo que se haya visto en la planificación.

Para pacientes con mucha ansiedad a la hora de sentarse en el sillón, existe además la opción de la sedación consciente, que se valora en consulta caso por caso.

Cuánto dura la recuperación

El tiempo de recuperación depende de cada paciente, del número de implantes colocados y de si ha hecho falta algún procedimiento añadido. Aun así, se pueden dar unas referencias generales.

Las primeras 48 horas son las de más molestias e inflamación. Se pauta medicación y se recomienda frío local, dieta blanda y fría, y evitar el esfuerzo físico. La mayoría de pacientes que se someten a una cirugía guiada sin colgajo describen menos hinchazón que quienes han pasado por una cirugía convencional, porque la agresión sobre el tejido es menor.

A partir de la primera semana lo normal es haber vuelto a la rutina. Si se han dado puntos, se retiran en torno a los siete o diez días. Cuando la cirugía ha sido sin colgajo, a veces ni siquiera hacen falta.

La parte larga viene después y no se nota. El implante necesita entre dos y seis meses para integrarse en el hueso, un proceso llamado osteointegración. Durante ese tiempo se llevan revisiones y, según el caso, una prótesis provisional. El diente definitivo se coloca cuando esa integración está confirmada.

En qué casos se plantea y en cuáles no

La cirugía guiada resulta especialmente útil cuando hay que colocar varios implantes a la vez y la posición relativa entre ellos importa para la prótesis. También cuando el hueso disponible es justo y el margen de maniobra respecto a un nervio o al seno maxilar es estrecho. Y en rehabilitaciones completas, donde un error de posición en un implante compromete el conjunto del trabajo, como se explica en la página de rehabilitación oral.

No es la solución para todos los casos. Hay situaciones en las que la apertura de boca del paciente no permite usar la férula en las zonas más posteriores, y otras en las que el profesional necesita ver directamente el campo quirúrgico porque el hueso presenta una anatomía complicada. Qué técnica conviene en cada boca se decide en la consulta, después de valorar las pruebas.

Cuándo conviene pedir cita

Merece la pena consultar si has perdido una o varias piezas y llevas tiempo posponiendo la decisión, si te han dicho en otro sitio que no tienes hueso suficiente para un implante, o si llevas una prótesis removible que se mueve y te molesta al comer.

También si te han planteado una rehabilitación amplia y quieres entender bien el plan antes de decidir. Una segunda valoración con las pruebas delante es una forma razonable de tomar la decisión con la información completa.

En la clínica atendemos a pacientes de San Fernando de Henares y del resto del Corredor del Henares, incluidos Coslada, Torrejón de Ardoz y Mejorada del Campo.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía guiada duele más que la convencional?

La intervención se realiza con anestesia local en ambos casos, de modo que la zona permanece anestesiada durante la intervención. En el postoperatorio, las técnicas sin colgajo suelen asociarse a menos inflamación y menos molestias, aunque la experiencia varía de un paciente a otro. La pauta de analgesia se ajusta en cada caso.

¿Se puede hacer cirugía guiada si me falta hueso?

Depende de cuánto falte y de dónde. La planificación en tres dimensiones sirve precisamente para medirlo con exactitud y ver si el implante cabe buscando otra angulación, o si antes hace falta regenerar hueso. Esa valoración se hace con el TAC delante, no por teléfono.

¿Cuántas visitas hacen falta?

Un esquema habitual incluye una primera visita de valoración y toma de pruebas, una segunda para revisar el plan, la cirugía, las revisiones del postoperatorio y las citas de colocación de la prótesis. El número final cambia según el caso y según el número de implantes.

¿Cuánto tarda en estar el diente definitivo?

Lo marca la osteointegración, que suele llevar entre dos y seis meses desde la colocación del implante. En algunos casos puede colocarse una prótesis provisional mucho antes para que el paciente no se quede sin diente. El plazo definitivo lo indica la revisión que confirma que el implante está integrado.

¿Es lo mismo cirugía guiada que carga inmediata?

No son lo mismo. La cirugía guiada se refiere a cómo se planifica y se coloca el implante. La carga inmediata se refiere a colocar una prótesis provisional en el mismo día o en los días siguientes a la cirugía. Se pueden combinar cuando las condiciones lo permiten, y también se hace una sin la otra.

La visita médica, presencial o telemática, es imprescindible antes de establecer cualquier tratamiento, sea quirúrgico o no: para un mismo diagnóstico existen varias opciones terapéuticas. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye a la consulta.