El dolor de muelas tiene una particularidad: casi nunca se queda quieto. Empieza como una molestia con el frío, pasa a doler al morder, después aparece por la noche y termina irradiando al oído. Esa escalada no es casualidad, es la propia enfermedad avanzando.
Saber qué tipo de dolor tienes ayuda a entender qué está pasando dentro del diente y, sobre todo, a decidir si puedes esperar a la cita del martes o si hay que verlo hoy.
Las causas más frecuentes
Detrás de un dolor dental hay un abanico de posibilidades bastante reconocibles.
- Caries profunda. La lesión ha llegado cerca del nervio. Duele con el frío, con el dulce y a veces al masticar.
- Pulpitis. El nervio está inflamado. El dolor pasa a ser espontáneo, intenso y empeora al tumbarse, por eso se dispara de noche.
- Infección o absceso. Aparece dolor al morder, sensación de que el diente está más alto, hinchazón y, a veces, un bulto en la encía.
- Diente fisurado. Un dolor agudo y breve justo al soltar la mordida, difícil de localizar. Es de los más despistantes.
- Muela del juicio. Molestia en el fondo de la boca con la encía inflamada y dificultad para abrir.
- Problemas de encía. Dolor más difuso, con sangrado y sensación de presión entre los dientes.
- Bruxismo. Dientes que amanecen doloridos, mandíbula cansada y dolor de cabeza al despertar.
- Sensibilidad por retracción. Un latigazo corto con el frío en la zona del cuello del diente, que pasa enseguida.
Hay además dolores que parecen dentales y no lo son, como los que provienen de la articulación de la mandíbula o de una sinusitis, que se percibe en las muelas superiores. Distinguirlos forma parte del diagnóstico.
Cómo interpretar el tipo de dolor
No hace falta ser profesional para observar algunas pistas útiles antes de la consulta. Un dolor que aparece solo con el estímulo y desaparece en segundos apunta a sensibilidad o a una caries que aún no ha llegado al nervio. Un dolor que persiste minutos después de retirar el frío o el calor sugiere que la pulpa está inflamada. Un dolor espontáneo que despierta por la noche suele indicar que el proceso está avanzado. Y un dolor al morder o al tocar el diente apunta al tejido que rodea la raíz, habitualmente por infección.
Anotar cuándo empezó, qué lo desencadena y cuánto dura ahorra tiempo en la consulta y orienta bastante el diagnóstico.
Cuándo hay que ir hoy y no mañana
Hay situaciones que no admiten espera: hinchazón que avanza por la cara o el cuello, fiebre acompañando al dolor dental, dificultad para tragar o para respirar, imposibilidad de abrir la boca, un traumatismo con un diente roto o desplazado, o un dolor que no cede en absoluto con la medicación que sueles tolerar.
En el resto de los casos conviene pedir cita pronto, pero sin la angustia de la urgencia inmediata. Lo que no funciona nunca es dejarlo pasar: el dolor dental que se va solo casi siempre vuelve, y vuelve peor.
Qué hacer mientras tanto
Mantener la higiene en la zona, aunque moleste, porque la placa acumulada empeora cualquier cuadro. Aplicar frío por fuera de la mejilla si hay inflamación. Evitar alimentos muy fríos, muy calientes o muy duros de ese lado. Dormir con la cabeza algo elevada, que reduce la presión en la zona.
Y dos cosas que conviene no hacer: aplicar calor local si se sospecha infección, porque la extiende, y colocar comprimidos o remedios directamente sobre la encía, que producen quemaduras en la mucosa. Cualquier medicación debe pautarla un profesional que conozca tu historial.
Qué tratamiento corresponde a cada caso
Una caries que aún no ha llegado al nervio se resuelve retirando el tejido afectado y restaurando el diente. Cuando la pulpa ya está afectada, el tratamiento es una endodoncia, que limpia y sella el interior de la raíz y permite conservar la pieza. Si hay una infección con absceso, primero se controla la infección y después se trata la causa.
Cuando el dolor viene de las encías, el trabajo corresponde al área de periodoncia. Y si el origen es el apretamiento nocturno, se aborda desde bruxismo y ATM, normalmente con una férula hecha a medida sobre el registro de tu mordida.
En los casos en que el diente ya no se puede conservar, se plantea la extracción y se estudia cómo reponer la pieza para que no se desplacen las vecinas ni se pierda hueso, ya sea con implantes dentales o con una prótesis.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el dolor de muelas empeora por la noche?
Al tumbarse aumenta el flujo de sangre hacia la cabeza y, con él, la presión dentro de la cámara del diente, que es un espacio rígido y sin margen para inflamarse. A eso se suma que por la noche desaparecen las distracciones del día y la percepción del dolor se intensifica.
¿Puede doler una muela sin tener caries?
Sí. El bruxismo, una fisura, un problema de encías, la sensibilidad por retracción o incluso una sinusitis pueden producir dolor sin que exista caries. Por eso la exploración no se queda en mirar si hay un agujero.
¿Cómo sé si tengo una infección dental?
Las señales más orientativas son el dolor al morder, la sensación de que el diente ha crecido, la hinchazón de la encía o de la cara, el mal sabor persistente y, en algunos casos, fiebre. Confirmarlo requiere exploración y radiografía.
¿Se puede hacer algo si el dolor aparece un fin de semana?
Mantener la zona limpia, aplicar frío por fuera y evitar los estímulos que lo desencadenan ayuda a pasar el tránsito. Si aparece hinchazón que avanza, fiebre o dificultad para tragar o respirar, hay que buscar atención sanitaria inmediata sin esperar al lunes.
¿Duele la endodoncia?
El tratamiento se realiza con anestesia local. La mayoría de los pacientes refiere que la sesión resulta más llevadera de lo que esperaba, y lo habitual es que el alivio del dolor previo llegue en los días siguientes. Las sensaciones posteriores varían según el caso.
¿Un diente que ha dejado de doler está curado?
No necesariamente. Cuando el nervio de un diente con caries profunda muere, el dolor desaparece. La infección, sin embargo, continúa hacia la punta de la raíz y suele reaparecer semanas después en forma de absceso. Un dolor fuerte que se apaga de golpe merece revisión.
El dolor dental tiene siempre una causa
Y esa causa se puede ver. En la Clínica de Implantología Oral de San Fernando de Henares valoramos el origen del dolor con la exploración y el diagnóstico por imagen que haga falta, y te explicamos las opciones antes de empezar. Escríbenos desde el formulario y el equipo te dará cita.