Flemón dental: por qué aparece y qué hacer si te sale

Mujer con la mejilla hinchada por un flemón dental en la consulta de la Dra. Diana Gómez

Un flemón dental es una acumulación de pus provocada por una infección en el diente o en la encía. Aparece como un bulto blando y doloroso en la encía, muchas veces acompañado de hinchazón en la cara, y suele llegar de golpe: la noche anterior el diente molestaba un poco y a la mañana siguiente cuesta cerrar la boca.

Es una de las consultas más frecuentes en cualquier clínica dental y también una de las que más dudas genera, porque el dolor a veces baja solo durante unos días y da la sensación de que el problema se ha resuelto. No es así. Vamos a ver por qué aparece, qué hacer mientras llegas a la consulta y cómo se trata de raíz.

Qué es exactamente un flemón dental

El término médico es absceso dentoalveolar. Se forma cuando una infección bacteriana llega a la pulpa del diente, la parte interior donde están el nervio y los vasos sanguíneos, o al tejido que rodea la raíz. El organismo responde generando pus, y ese pus busca salida. Cuando no la encuentra, se acumula y presiona los tejidos de alrededor. Esa presión es la que duele.

Hay dos formas habituales de que ocurra:

  • Desde el diente. Una caries profunda que ha llegado al nervio, un diente fracturado o un diente que ya recibió un tratamiento y se ha reinfectado.
  • Desde la encía. Una bolsa periodontal profunda en la que se acumulan bacterias, o una muela del juicio que está saliendo a medias y deja un hueco donde se retiene comida y placa.

Cómo saber si lo que tienes es un flemón

Las señales más habituales son un dolor intenso y continuo, que puede irradiar al oído, a la mandíbula o a la sien; un bulto en la encía junto al diente afectado; hinchazón visible en la mejilla o en el cuello; mal sabor de boca o un sabor salado si el absceso ha empezado a drenar; sensibilidad fuerte al frío, al calor o al morder; y en ocasiones fiebre y malestar general.

Un dato que confunde mucho: cuando el absceso drena solo, el dolor baja de forma notable en cuestión de horas. La infección no ha desaparecido, simplemente ha dejado de estar a presión. Sigue ahí y vuelve.

Qué hacer mientras consigues cita

Lo primero, pedir valoración cuanto antes. Un flemón es una infección activa y el tiempo juega en contra. Mientras tanto, hay cosas que ayudan y cosas que empeoran la situación.

Ayuda mantener la zona limpia con un cepillado suave, aunque moleste, y hacer enjuagues con agua tibia y sal. También ayuda aplicar frío por fuera de la mejilla, en intervalos cortos, y dormir con la cabeza algo más elevada de lo normal.

Conviene evitar el calor local, porque favorece que la infección se extienda. Tampoco hay que intentar reventar el bulto ni pinchar la encía: eso puede empujar las bacterias hacia tejidos más profundos. Y no se debe colocar ningún comprimido directamente sobre la encía, una práctica bastante extendida que produce quemaduras químicas en la mucosa.

Sobre la medicación, cualquier antibiótico o analgésico tiene que pautarlo un profesional que haya visto el caso. Por eso en esta página no vas a encontrar nombres de fármacos ni dosis.

Cuándo un flemón deja de ser una molestia y pasa a ser urgente

Hay signos que indican que la infección se está extendiendo y que requieren atención inmediata, incluso hospitalaria: dificultad para tragar o para respirar, imposibilidad de abrir la boca con normalidad, hinchazón que avanza hacia el ojo o hacia el cuello, fiebre alta con escalofríos, o un decaimiento importante. En esos casos no se espera a la cita del día siguiente.

Cómo se trata un flemón dental

El objetivo doble es controlar la infección y eliminar la causa. Lo segundo es lo que evita que vuelva.

La primera fase suele consistir en drenar el absceso para liberar la presión, lo que alivia el dolor con bastante rapidez, y en pautar medicación si el caso lo requiere. Esa parte es el bombero, no la reforma.

La segunda fase depende del origen. Si la infección viene del interior del diente, el tratamiento habitual es una endodoncia, que consiste en retirar el tejido infectado del interior de la raíz, limpiar los conductos y sellarlos. Si el diente está demasiado destruido para conservarse, se valora la extracción y, más adelante, cómo reponer esa pieza, normalmente con implantes dentales o con una prótesis.

Cuando el origen está en la encía y no en el diente, el tratamiento pasa por el área de periodoncia: limpiar la bolsa periodontal en profundidad y controlar la enfermedad que la ha creado.

Para decidir qué ocurre bajo la encía hace falta ver el hueso, así que en la primera visita se suele realizar una radiografía. En nuestro centro trabajamos con diagnóstico por imagen 3D, que permite valorar la extensión de la lesión y su relación con las estructuras vecinas antes de tomar ninguna decisión.

Se puede prevenir

Casi todos los flemones tienen detrás una caries que llevaba tiempo avanzando o unas encías enfermas que nadie había revisado. Las revisiones periódicas y las limpiezas profesionales detectan esas dos cosas cuando todavía son pequeñas y baratas de resolver. Un diente que empieza a molestar al frío está pidiendo una revisión, no una espera.

Preguntas frecuentes

¿Un flemón se cura solo?

No. Puede drenar por sí mismo y dar la sensación de que ha pasado, porque el dolor baja mucho cuando se libera la presión. La infección de origen sigue activa y vuelve a acumularse, a veces semanas después y con más extensión que la primera vez.

¿Un flemón dental es peligroso?

Un flemón localizado y tratado a tiempo se resuelve sin mayor problema. El riesgo aparece cuando la infección se extiende a los espacios profundos del cuello o de la cara, algo poco frecuente pero serio. Por eso la dificultad para tragar, para respirar o para abrir la boca se considera un motivo de atención inmediata.

¿Cuánto tarda en bajar la hinchazón?

Depende del tamaño del absceso y del estado general de cada persona. Tras el drenaje, lo habitual es notar alivio del dolor en las primeras horas, mientras que la hinchazón de la cara tarda algo más en ceder. La evolución varía en cada caso y se valora en la revisión.

¿Hay que quitar siempre el diente?

No. Muchos dientes con absceso se conservan mediante endodoncia y una reconstrucción posterior. La extracción se plantea cuando queda poca estructura sana, cuando hay una fractura que llega a la raíz o cuando el soporte de hueso es insuficiente.

¿Puede salir un flemón por una muela del juicio?

Sí, y es una causa bastante común en adultos jóvenes. Cuando la muela del juicio sale solo parcialmente, deja un capuchón de encía donde se acumulan restos y placa que resulta imposible de limpiar bien con el cepillo. Esa zona se infecta con facilidad y tiende a repetir.

¿Y si me sale un flemón estando embarazada?

Se valora igual y conviene no retrasar la consulta, indicando siempre el embarazo y la semana de gestación. Hay tratamientos que se adaptan y momentos del embarazo más adecuados que otros para intervenciones no urgentes, y eso lo decide el equipo con la información completa.

Una infección dental no se espera

Si tienes un bulto en la encía, la cara hinchada o un dolor que no te deja dormir, lo sensato es que alguien lo vea. En la Clínica de Implantología Oral de San Fernando de Henares valoramos el caso, hacemos el diagnóstico por imagen necesario y te explicamos las opciones antes de empezar nada. Escríbenos desde el formulario de contacto y el equipo te dará cita.