Ortopantomografía: qué es y para qué sirve esta radiografía

Portada del artículo «Ortopantomografía: qué es y para qué sirve esta radiografía» de la Clínica Dental Dra. Diana Gómez

La ortopantomografía, conocida también como radiografía panorámica u ortopanto, es la imagen que casi todo el mundo se ha hecho alguna vez: esa en la que aparecen las dos arcadas completas, desde una articulación de la mandíbula hasta la otra.

Es la radiografía que se usa en odontología para tener una visión general de la boca. Saber qué muestra y qué no ayuda a entender por qué a veces basta con ella y otras veces el profesional pide alguna prueba más.

Qué es exactamente

Es una radiografía extraoral, es decir, que se toma desde fuera de la boca. El equipo gira alrededor de la cabeza mientras el tubo de rayos y el sensor se desplazan de forma sincronizada, y el resultado es una imagen plana que despliega toda la estructura curva de las arcadas.

El giro del equipo dura unos segundos. No hay que introducir nada en la boca más allá de la pieza de apoyo, así que se tolera bien en personas con reflejo nauseoso o con dificultad para abrir.

Qué se ve en una ortopantomografía

Ofrece una panorámica completa que incluye todos los dientes presentes, erupcionados y sin erupcionar; el nivel del hueso que sujeta a los dientes; la posición de las muelas del juicio y su relación con el nervio dentario; las raíces y los tratamientos de conductos ya realizados; quistes, lesiones y alteraciones en el hueso; los senos maxilares; y las articulaciones de la mandíbula.

La altura del hueso alrededor de cada raíz es una de las piezas del diagnóstico cuando las encías sangran y se sospecha enfermedad periodontal. Y la articulación de la mandíbula entra en la imagen, algo útil en quien tiene dolor al masticar o desgaste por apretar los dientes, donde a veces se plantea una férula de descarga.

En niños permite además ver los gérmenes de los dientes permanentes que están formándose bajo los de leche, lo que resulta útil en el seguimiento desde odontopediatría y para planificar el momento de un tratamiento de ortodoncia.

Qué no muestra bien

Al ser una imagen plana de un volumen, hay cosas que se pierden.

Las caries pequeñas, sobre todo las que se forman entre dos dientes, no se aprecian con fiabilidad: para eso se usan radiografías pequeñas de esa zona, periapicales o de aleta de mordida. Tampoco permite medir con precisión el grosor del hueso ni su forma en profundidad. Y las estructuras se superponen, lo que puede ocultar lesiones o exagerar el tamaño de otras.

Por eso la panorámica sirve como mapa general y se queda corta para el detalle.

Cuándo se pide y cuándo hace falta otra prueba

La ortopantomografía es la primera imagen en una valoración general, en el estudio de las muelas del juicio, en el seguimiento de la erupción dental y como visión de conjunto antes de un plan de tratamiento amplio. Antes de colocar implantes dentales da la primera lectura del hueso disponible y de por dónde pasan el nervio y el seno maxilar.

Hay decisiones que necesitan más detalle del que da una imagen plana, como algunos casos de implantes o ciertas extracciones complicadas. En algunos de esos casos puede pedirse un TAC dental. Esas pruebas no se piden de forma rutinaria, solo cuando lo que aportan va a cambiar la decisión del tratamiento, y en la valoración se explica cuál hace falta y para qué.

En la Clínica de Implantología Oral la ortopantomografía se hace en el propio centro. Tienes más detalle sobre la prueba en la página de ortopantomografía y radiodiagnóstico dental.

Cómo se realiza la prueba

No requiere ninguna preparación. Antes de empezar hay que retirar todo lo metálico de la cabeza y el cuello, incluidos pendientes, collares, gafas, horquillas y prótesis removibles, porque el metal crea sombras que emborronan la imagen.

Después se coloca al paciente de pie o sentado, con el mentón apoyado en un soporte y mordiendo una pieza que sitúa las arcadas en la posición correcta. Lo único que se pide es permanecer quieto durante el giro del equipo y respirar con normalidad. Si hay movimiento, la imagen sale con distorsiones y hay que repetirla.

Sobre la radiación

Toda radiografía implica una dosis de radiación ionizante, y por eso su indicación siempre responde a una necesidad diagnóstica concreta. La normativa de protección radiológica establece que no se realizan pruebas de forma rutinaria sin justificación clínica, y ese criterio es el que aplica el profesional que la solicita.

Durante el embarazo, o si hay sospecha de embarazo, hay que indicarlo siempre antes de la prueba, para que se valore si es imprescindible en ese momento o puede posponerse y se apliquen las medidas de protección que correspondan. También conviene avisar si te han hecho otras pruebas radiológicas hace poco.

Preguntas frecuentes

¿Se ven las caries en una ortopantomografía?

Las caries grandes y avanzadas sí se aprecian. Las pequeñas, y sobre todo las que se forman entre dos dientes, requieren radiografías específicas de esa zona, porque en la panorámica las estructuras se superponen y el detalle es insuficiente.

¿Cuánto dura la prueba?

El giro del equipo dura unos segundos. Contando la colocación, la retirada de objetos metálicos y la comprobación de la imagen, el conjunto no suele pasar de unos pocos minutos.

¿Se le puede hacer a un niño?

Sí, y es una prueba habitual en el seguimiento del recambio dental y en la planificación de ortodoncia. Como en cualquier prueba radiológica, se realiza cuando existe una indicación clínica concreta y se ajustan los parámetros a la edad.

¿Hace falta ir en ayunas o preparar algo?

No requiere ninguna preparación previa. Solo hay que retirar los objetos metálicos de la zona de la cabeza y el cuello y las prótesis removibles antes de entrar.

¿Basta siempre con la panorámica?

En muchos casos sí, porque da la visión de conjunto que necesita una primera valoración. Cuando la decisión depende de medir el hueso en profundidad o de ver con detalle una zona concreta, puede hacer falta otra prueba de imagen, y el profesional explica cuál y por qué antes de pedirla.

¿Puedo llevarme la imagen?

La imagen forma parte de tu historia clínica y puedes solicitarla. Se entrega en formato digital para que puedas aportarla a otro profesional. Y si vienes con una panorámica hecha en otro sitio, tráela: según la fecha y la calidad puede servir y ahorrarte repetirla.

El diagnóstico empieza por ver

Un plan de tratamiento se decide con la imagen delante. En la clínica la panorámica se revisa contigo en la misma visita y te explicamos lo que se ve antes de plantear nada. La visita, presencial o telemática, es imprescindible antes de establecer cualquier tratamiento: para un mismo diagnóstico existen varias opciones terapéuticas. Pide tu cita de valoración desde el formulario de contacto.